17 abril 2006

Goya en burdeos



FICHA TÉCNICA:
Chiste de autor nº12
Calificación: todos los públicos
Target: 25-45 (personas no daltónicas)
Núcleo de expansión idóneo: Amigos del Museo del Prado

I CONCURSO "DIEGO GALÁN" DE CRÍTICA CHISTOGRÁFICA
Puede participar cualquier persona.
El plazo límite de presentación finalizará el 27 de abril, diez días después de su convocatoria.
Los participantes escribirán su crítica del chiste "Goya en burdeos", con libertad de tono y extensión, en el lugar de los comentarios. Estará firmada con seudónimo; el autor no se revelará hasta la resolución del fallo.
La crítica puede ser constructiva o destructiva, favorable o no. El autor, que funcionará como jurado, promete no proclamar ganadora a la más elogiosa y apreciará otros valores como redacción, documentación, humor o visión crítica.
El premio consistirá en una copia impresa original del chiste de autor nº12 ("Goya en burdeos"), firmada por el propio autor.
Por la calidad o la escasa participación de las críticas, el autor podría declarar desierto el premio.
Los participantes aceptan todas las bases.


15 comentarios:

El crítico de las bragas rotas dijo...

Tómense su tiempo y disfruten, porque nos encontramos ante una de las grandes obras de Munilla. El joven autor de chistes ha consolidado una nueva etapa de depuración formal y humorística con este “Goya en burdeos”, que ya apuntó en piezas como “Tirante el blanco” o “ Como los Gorillaz”. Desde el minimalismo más ambivalente – según el enfoque, estos chistes podrían ser portada de Neo2, ilustración de El País Semanal o pieza estrella de Arco 2007-, el autor juega con las palabras y los conceptos con sencillez y despreocupación infantiles. Tenemos un chiste por el juego semántico: Burdeos es un lugar y es un color. Pero más allá del chiste predomina una idea que es la que hace genial su última obra. Si pensamos en lo absurdo de la modernidad, en el circo por el que hacen equilibrios los nuevos artistas y marchantes, podríamos llegar (¿cuánto queda, papá?) a la rocambolesca situación del coleccionista particular de hoy: el dinero puede comprar lo sublime. Goya, un artista a quien por fortuna el paso del tiempo ha convertido en tal, podría teñir sus lienzos de un color X para que combine con las cortinas de la corte. Ese juego, entre lo efímero y lo sagrado, es el que plantea el joven madrileño.
El genial Iván Zulueta, a quién La Casa Encendida de Madrid dedicó hace poco una interesante retrospectiva fílmica y fotográfica, también realizaba ilustraciones para los carteles de sus películas preferidas. Obviamente Munilla le da la vuelta, eligiendo las peores películas de la filmografía nacional. Si “Tirante el Blanco” o “Goya en Burdeos” tuviesen un cartel promocional como este, otro gallo cantaría.
Con “Goya en Burdeos”, el autor de chistes confirma que tiene una voz propia y se aleja de desatinos anteriores, comprensibles por otra parte por lo fructífero de su obra (recordemos su fallido “Gnoquis on the bloc”).
Si Zulueta era rompedor, con Munilla nos rompemos la polla, que no es poco. O la ciruela si somos chicas.

Caramba! dijo...

Risas al paredón
Crítica del chiste de autor nº12 ("Goya en burdeos")

Para comenzar lo que podría ser una crítica chistográfica, me limitaría a plantear algunas cuestiones sobre el chiste como concepto, como subgénero literario, como costumbre (ineludiblemente española) e incluso como documento histórico… pero no nos pondremos a decir ahora de qué se puede reir uno o no, y mucho menos a plantearlo en forma de crítica científica. Claro que no, no es necesario ni oportuno…
En cercana relación con el chiste que nos ocupa mejor echemos un ojo al maravilloso mundo del siglo XIX que nos mostró el chiste gráfico en su mayor esplendor, entornos en los que miles de carcajadas románticas explotaron gracias a las caricaturas de pequeños autores, que pasaron de la historia al anonimato, a pesar de encender los ánimos, cambiar los humores, replantear las ideas y en definitiva, enfrentar desde periódicos como el Diario de la Tarde o el Censor a militares y civiles en esta época tan dada a los golpes de estado. ¿Quién sabe cuales de todos los cambios políticos de entonces son productos históricos de aquellos chistes gráficos que se estudian hoy por hoy para la prueba de selectividad, y que pueden llegar a tener tantísima importancia…?
Imaginemos, actualmente, una viñeta del magnífico creador de chistes don Antonio Mingote (autor de hasta un mural graciosísimo en la estación de Metro de Madrid de el Retiro) representando una parodia a las críticas recibidas por el gobierno de José María Aznar en contra de aquello que pasó en Irak. Bien, cualquier chiste publicado en el ABC era divertido si se metía con todos los “bardencillos” que portaran el cartelito de No a la guerra en chapas, camisetas y demás artículos adquiridos en el rastro . Pero ya vieron ustedes la crispación masiva, unos por graciosos, otros por cómicos, todos siguen dando vueltas alrededor de un hecho que aun trae cola.
Es innegable que el chiste en España es necesario tanto en festejos como en desgracias, pero diferenciar las fiestas de las desgracias costumbre poco usada y actividad un tanto difícil de llevar a cabo en este país. Reírse de la guerra ya se ha hecho y mucho, da igual el bando que produzca el chiste escrito, cantado, dibujado, popular y anónimo, o de autor. Cualquiera es capaz de hacer un chiste sobre la tragedia, sobre la desgracia. Y cualquiera está dispuesto a reírse, para superar malos tragos. Aquí debo advertir al para mí nada estimado autor que no es mi caso.

Desgraciadamente don Gonzalo Munilla plantea justo en este momento tan crítico de la historia de España sus chistes de autor que tan peligrosamente coquetean con temas de la más rabiosa actualidad económica, cultural y artística española. Sus chistes no hacen gracia en general, quizá lo que hacen son malabarismos con conceptos “pseudograciosos”, pero sin duda quedan muy distantes de aquellas viñetas de calidad de las que hablaba anteriormente.
Todo el mundo sabe que El 3 de mayo de 1808, cuadro pintado en 1814, y actualmente expuesto en el Prado, fue ejecutado por Goya.
También es conocido como “los fusilamientos de la Moncloa” o “los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío” con lo que es evidente que muestra un episodio trágico en la historia de los madrileños. En la imagen aparecen retratados ejecutores y ejecutados con dos tratamientos bien diferentes, los soldados franceses como una anónima máquina de matar que permanece en la oscuridad, y los patriotas dignificados en diferentes expresiones de impotencia: uno levanta los brazos, otro se tapa los ojos por no ver la absurda realidad, otro reza... Pero la mínima distancia que el artista aragonés representa en la pintura entre los fusiles invasores y sus víctimas nos muestra una complicada situación que don Gonzalo Munilla quizá no haya tenido la sensibilidad de apreciar, por lo que se atreva a usarlo en un chiste que a su vez tiene pretensiones artísticas. Pero en realidad, estamos ante un chiste tonto, sin valores y sin crítica social cultural o política, pues no sabemos de cual de los dos bandos se rie. Quizá es una metáfora sobre la situación actual tras la tregua de eta, o simplemente una afrenta a los madrileños de pro que de nuevo defenderíamos como Daoiz y Velarde nuestra ciudad ante catalanes, vascos o franchutes… Pero no lo sabemos a ciencia cierta aunque se pueda sospechar.
A lo mejor no tiene estricta relación este chiste con el contenido de la pintura, entonces analicemos el chiste desde otra perspectiva, atendiendo a su nada ocurrente titulo y al hecho de que el espacio del chiste tenga un filtro púrpura sobre toda su imagen coincidiendo con la totalidad del cuadro.
En ese caso los elementos de los que se vale el autor para su chiste son los siguientes:
• El cuadro.
• El conocimiento (o desconocimiento) popular de este cuadro y del nombre de su autor.
• El nombre de una película de irregular calidad sobre el artista en sus últimos años exiliado en Burdeos.
• La nada graciosa coincidencia (más que evidente) entre el nombre de la ciudad (Burdeos) y el característico color del vino tradicionalmente allá producido que da nombre al color propiamente dicho.
Es suficiente materia prima para hacer un chiste del que nadie se reiría. Yo personalmente le veo a todo esto un gravísimo error: el autor del chiste podría haber escogido para su realización un cuadro de Goya de la verdadera etapa de Burdeos, como por ejemplo, Viejo columpiándose, de 1824, o cualquiera de los dibujos de los álbumes G o H (cuadernos de dibujos preciosamente ejecutados en las tierras francesas) en ese caso, sí tendría un mínimo de gracia el juego de palabras que ponen en relación al autor con el color burdeos y con el nombre de la película de Saura, y no el cuadro escogido, realizado 12 años antes de que esa ciudad entrara en su vida. En su defecto, cualquiera de los autorretratos del aragonés con la misma modificación cromática (sin gracia por más que se piense) estarían bien para que esto fuera un chiste capaz de titularse Goya en burdeos. Sin embargo esto no deja de ser un gran despropósito, y un mal chiste, y tanto que lo siento.
Para terminar, recomiendo una revisión a los otros malos chistes de autor de este blog, en especial al que se llama Gnoquis on the bloc, y un acercamiento a la magnífica obra de Goya consistente en 22 estampas al aguafuerte y al aguatinta conocida por Los disparates o Los proverbios, realizada entre 1815 y 1824 (antes de partir hacia Burdeos) donde se aprecian imágenes con un cariz realmente divertido, y lo que podría ser germen para una buena tradición de chistrografía culta.

Jose Toledo dijo...

Estrenos de Cartelera

*=Malo
**=Regular
***=Bueno
****=Chistógrafos

Chiste de autor: Goya en burdeos **

Dos estrellas para un chiste de autor que siendo película se llevó el Goya a la mejor interpretación masculina... Que afortunados Rabal y Goya, sordos o muertos no recibiran estas malas noticias.

Hay que joderse... dijo...

Goya en Burdeos. Gonzalo Munilla, a.k.a “Modi”, mantiene una línea de chiste fácil que en ocasiones nos obliga incluso a pensar hasta que llegamos a la carcajada, en el caso de que esta llegue. Con sencillez y picaresca, Munilla nos acerca a algo tan universal y humano como es la risa o la sonrisa.

Por otro lado, leyendo el resto de críticas anteriores me asalta una reflexión que se perfila nítida ante mis ojos. Observo que los profesionales del ramo, y en este país hay muchos y de fluida pluma o lengua (viperina), no han entendido el objetivo final de este blog. Si atendemos a lo que dice la Real Academia de la Lengua Española sobre la definición de chiste: (1) m. Dicho u ocurrencia aguda y graciosa; (2) m. Dibujo de prensa, con texto o sin él, de intención humorística, caricaturesca o crítica, que generalmente trata temas de actualidad; (3) Suceso gracioso y festivo; comprenderemos el desatino de lo citado en los textos anteriores. Goya en Burdeos no pretende ser una alegoría a la historia de España, donde se analizan los pormenores sociales y políticos del momento histórico que refleja el cuadro, ni mucho menos un tratado pictórico del artista. Tampoco creo que la intención sea hacer vanguardia a cualquier precio. Para ello ya están los libros de historia y arte, las exposiciones del Museo de Arte Moderno de Nueva York o nuestra castiza Arco. Señores, señoras, no perdamos el norte. Basta de interminables críticas que parecen paseos por los Cerros de Úbeda al estilo de un País en la Mochila, centrémonos en la esencia del chiste de autor y dejemos de comer queso al calor de la lumbre con el paisano de turno. El objetivo de un chiste es principalmente divertir y luego, si se puede, ir añadiendo elementos que aporten a la obra actualidad, crítica social o revisionismo histórico.

En mi humilde opinión, Goya en Burdeos no es la mejor obra del autor, pues peca de ingenuidad y excesiva sencillez. En esta pieza se aprecia una pérdida de esa frescura que ha caracterizado a las anteriores obras del artista. La elección del cuadro de los Fusilamientos puede ser más o menos acertada, pero no deja de ser algo subjetivo que cae en manos del creador y, a mi entender, esta fuera de toda crítica. La principal objeción va dirigida a la composición que hace el autor con los dos elementos principales de la obra: el cuadro y el color. La utilización de un filtro de color Burdeos (que no olvidemos, es una variante del espectro del rojo) provoca una perdida de atención sobre el conjunto y obliga a buscar con la mirada cual es el elemento conjugador del chiste de autor. Tras unos segundos pensando porque el autor ha plasmado el capote de Paquirrín, la herramienta de trabajo de Joaquín Ramos Marcos o si estamos ante un cuadro no catalogado de Kandinsky, podemos inducir cuales el objetivo de la obra. Es este, en mí, insisto, humilde opinión, el fallo más destacable de la pieza y el causante de la perdida de frescura y salero que han caracterizado las anteriores manifestaciones del autor. La obra debería haber sido más directa, tanto visual como intelectualmente.

Sin otro particular me despido con este tratado de cómo escribir un enorme párrafo sin decir nada sustancial ni relevante. Sr. Munilla le animo a continuar con su obra independientemente de lo que digan los supuestos entendidos en el tema, muchos de los cuales no han hecho jamás un chiste de autor e incluso no han sonreído, no digo ya reirse, con el chiste de “El Perro Mis Tetas” (por cierto, pseudónimo de uno de los tertulianos de este blog). Mantener nuestra independencia de las tendencias impuestas nos permite conservar nuestra libertad creadora y librarnos de las ataduras establecidas por la sociedad y cultura del momento. Es en ese punto de libertad intelectual absoluta cuando aflorarán las mejores obras de arte. Salud.

Marianico el corto dijo...

:-D <– Gracioso

Esto va un español que hace un cuadro donde aparecen otros españoles que van a ser fusilados por unos franceses, años después de pintarlo se va a Francia, a Burdeos, y desde allí recuerda su vida y muere. (Qué paradoja)

Jajaja

Chiste Malo?
Argumento de Película Mala?

Un autor, un francés, y un español, discutiendo sobre un chiste:
Francés: Pues no lo pillo.
Español: Pues yo creo que lo pillo y me parece bien malo.
Autor: Es que es de Autor.
(Qué paradoja)

Jajajaja.

LLega uno a ver un chiste de autor y dice:
Este chiste parece un cuadro, y le responde otro:
es que Es un cuadro (pero no de Goya, de Munilla, que quiere ser expuesto en ARCO), y sentencia el anterior: pues parece un chiste.
(Qué paradoja, mucho cuidado)

Jajajaja.

Un crítico de chistes publica en un blog sobre chistes de autor la definición de Chiste del diccionario de la Real Academia de la Lengua Española pensando dar en el clavo, sin darse cuenta que no aparece ninguna acepción que defina Chiste de Autor.
(Que paradoja)

Jajajjaja.

Esto era uno tan tan chulo tan chulo tan chulo que en vez de hacer chistes (buenos o malos) hacía chistes de autor.

Jajaja.

Pero había otro tan inteligente inteligente inteligente, que hacía crítica y chiste a la vez, ¿que cómo lo hacía? Cagando.

Jajajajaa.

Camilo José Cela dijo...

"Goya en burdeos" es una puta mierda de chiste de cojones.

Yo soy él. dijo...

Antes de hacer crítica de esta nueva obra "Munillesca", me gustaría dar las gracias al hombre que inventó la ruedecita del ratón, sin duda una persona tan vivaraz como despierta. Gracias por dotarnos del privilegio de avanzar a toda prisa, con simples golpes de dedito, por toda la web y evitarnos tantas y tantas líneas de espesos críticos que desconocen por completo el concepto "Breve".

Sin más, pasamos a la crítica:

Goya en Burdeos es, sin duda, el mejor chiste de la corta carrera de este autor homosexual. Afirmación basada en dos simples razones: a) está creado desde una total y absoluta sencillez. y b) Esta dotado de una capacidad infalible de provocar la sonrisa.

Y no hace falta ser campeón del trivial para entenderlo.

advocatus diaboli dijo...

CRÍTICOS DESESPERADOS:
-¡Tú Goya, el Dios!
¡Tú Goya, el genio!
¡Tú, monstruo del color!
¡Pintor del pueblo!
¡Descubre tu verdad
y tu misterio!

GOYA:
-Traigo el horror de la verdad
desnuda
Vengo a deciros que la sangre
es roja*
A despertar esta España muda,
triste doliente ,
adormecida y floja.

*con un ligero toque de pintura
burdeos

Anónimo dijo...

Machado en burdeos?
Manchado en Burdeos?

Rafa Chavez dijo...

casi no pillo el chiste porque en la pantalla de mi espectrum el burdeos parece naranja, pero al final me he reído como un idiota de baba ante un foto cualquiera del último número de private. Yo tengo otra idea para semejante encabezamiento: un busto del genial y sordo pintamonas como los que entrega la academia de cine española (¿?) dentro de una botella del rico caldo producido en el país vecino, ese lleno de moros y algún que otro francés. Salusita, ánimo y a seguir con los chistes más cojonudos que se pueden leer aquí en las américas. besos

Anónimo dijo...

Han dicho:

"Chiste necesario", Máximo

"El sentido del sinsentido llevado a su máxima expresión cómica", Pedro Ruiz

"El mejor chiste del año", Arévalo

"Espectacular, excelente, único", Risitas, "Cuñaooooooooo"

Anónimo dijo...

El equipo de inverstigadores contituido por Lolo Giner y Rose Montera han encontrado este documento que puede ser útil en vuestro trabajo académico.
Buena suerte!

http://www.coleguitas.com.es/?p=41

Anónimo dijo...

Se de buena tinta que falta una critica importántisima! Puede ser la piedra filosofal de un riñón que desenmarañe por fin este complicado asunto. Lo digo solo por si el autor tuviera el buen gusto de proponer una mínima prórroga (un dia).

Su tabaco, gracias

truffaut dijo...

este es un claro ejemplo de chiste de izquierdas, que mediante la excusa de "chiste de autor" introduce de manera subliminal una cierta manera de ver las cosas. en este caso de color burdeos. y ya sabeis...
un autor es su mirada.

Yo soy él dijo...

Aunque no tengo ninguna duda de que soy el claro ganador del I concurso "Diego Galán" de crítica chistográfica (lo que se debe seguramente a que no he leído el resto de las críticas), Quiero dejar claro que no me importaría perder si el premio de consolación fuese la copia original impresa del chiste de autor nº6, debidamente autografiada con esa magnífica pluma que tiene el autor (en el mejor de los sentidos).